martes, 7 de julio de 2015

Sistema Político Ecuatoriano


Esta parte del blog la dedicaré a una gran amiga, Vanessa Vinces, con su artículo escrito el 8 de Enero del 2015 quien expone su punto de vista del actual régimen en el que vivimos con palabras muy precisas y concretas.

E
n este ensayo detallaré a breves rasgos mi opinión acerca del sistema político en el que vivimos actualmente en el país el cual está al mando del Eco. Rafael Correa Delgado y que ha sido motivo de mucha discusión tanto en el interior como en el exterior del país debido a sus contradictorias situaciones suscitadas  en lo que va de su segundo periodo presidencial.

El Socialismo del “Buen Vivir” es como se le ha denominado al sistema político que se utiliza en nuestro país, este propone luchar por la democracia, soberanía, la justicia social, la diversidad para así eliminar la opresión, la dominación, la desigualdad, la injusticia y la miseria, impulsan un proceso revolucionario para crear una sociedad incluyente, solidaria y equitativa promoviendo el bienestar común, el desarrollo equitativo, la libertad basada en la justicia y la paz ya que a lo largo de la historia esto no había sido excluido por la Republica terrateniente y oligárquica y el Estado burgués.

El Socialismo del “Buen Vivir” se identifica por la consecución del bienestar común y la felicidad de cada uno, que no se logra mediante la acumulación de grandes riquezas, ni mediante una capacidad de consumo excesivo, sino a través de la maximización de los talentos y las capacidades personales y colectivas, del esfuerzo por aprender y superarse, del disfrute de la presencia y del acompañamiento de los seres queridos y de la existencia en armonía con la naturaleza, su reto fundamental era construir un nuevo Estado orientado hacia el interés general, reparando las desigualdades históricas a través de políticas específicas a favor de oportunidades.

Esa es la visión de la sociedad perfecta que deseaban construir basada en el desarrollo de capacidades individuales y colectivas, la justicia social, la armonía con la naturaleza, el bienestar y la felicidad, constituyeron el punto de articulación entre las distintas cosmovisiones y filosofías que sostienen el paradigma del “Buen Vivir”.
Y la pregunta es, ¿Por qué no se cumple nada de lo que se propuso en campaña?

A criterio personal, me parece que el Eco. Rafael Correa Delgado es un hombre muy capaz e inteligente, claro está que quiso dar un cambio radical al país ya que él había palpado en carne propia cada una de las falencias que existían en el país desde la independización de la Republica hasta que el entró al mandato, y lo logró ya que han sido visible muchas de las obras realizadas por el  Primer Mandatario, en el primer periodo todo marchó a la perfección, fue dedicado a las  reformas sociales como la vivienda, salud, educación, vialidad y la inclusión social, es por eso que el pueblo ecuatoriano se sintió contento  al ver que mucho de lo que había prometido se había cumplido, es por eso que el mismo pueblo decide apoyarlo en su segundo periodo creyendo que todo iba a seguir mejorando para beneficio del país, pero nada de esto fue así, ya que le gustó tanto el poder que sus ideales revolucionarios y de parabienes para el pueblo ecuatoriano fueron empañándose poco a poco, tal como la herrumbre deteriora y corrompe al metal, así fue dañada su busca de bienestar social, que se convirtió en una búsqueda de bienestar propio.

Poco a poco fueron desapareciendo todas las políticas que profesaba el Socialismo del “Buen Vivir”, y la opresión que existía anteriormente estaba de vuelta en nuestro país y adquiría fuerza a pasos agigantados, día tras día fue extinguiéndose la democracia que era la base de su revolución.
Siendo pragmáticos debemos coincidir cuales son las tres las facetas con las que juega en la política el Eco. Rafael Correa: Una faceta ideológica Castro-comunista que se ve claramente en su Plan del Buen Vivir; una maquinaria de dominación fascista expuesta en sus acciones autoritaristas y un clientelismo populista, sabatinas, propagandas que se utilizan para captar la atención del pueblo y ocultar lo que sin éstas sería obvio.

Ahora muchos se encuentran confundidos, ya que mientras les parecen buenas las obras del gobierno, no son capaz de ver que son el 30% más costosas, mientras las obras aparecen, la corrupción se disfraza y la propaganda la disimula; la oposición es acusada de derechista (liberal), pero la izquierda verdadera no sabe en qué mismo consiste la ideología del gobierno.

El caudillo le falló a todos. Ya no hay dinero para cumplir con la condición de fondos sine qua non; la confiscación de propiedades para el reparto equitativo no se dió, a pesar del Plan Nacional del Buen vivir 2007-2013; El mapa de la pobreza mejora solamente en las cifras oficiales; el país será cada vez más extractista de productos primarios; El caudillismo impidió la formación de líderes y los supuestos de la planificación serán difíciles de cumplir. La constitución en la que se amparan para llevar adelante la transformación hace agua y necesita modificaciones cada vez mayores.
Para apreciación personal, Rafael Correa practica un régimen político de autoritarismo competitivo que se caracterizan por tratar de someter de forma centralizada a todos los poderes del Estado; es una dictadura de facto es decir que aunque está presente pasa desapercibida para muchos, quiere imponernos su mal explicada forma de transformación de la sociedad, a viva fuerza, y eso es peligroso.

A mi parecer, él ha acumulado una gran serie de errores por los que tarde o temprano tendrá que responder, por ser la única cabeza visible del gobierno. Abjuró la Constitución con la que fue electo; defenestró y persiguió a los miembros del Congreso, para obtener una mayoría dócil; está bajo sospecha de un delito imprescriptible por haber aceptado que asalten un hospital; su gobierno ha falseado a verdad de los sucesos del 30S, aunque lo que se tiene claro es que ordenó el asalto para quitarse la sangre del ojo y desquitarse de mano ajena por el maltrato y el irrespeto irrogado a su persona por parte de los policías sublevados; protagonizó la mayor farsa judicial con jueces y fiscales a su favor, con su abogado entregando la sentencia ya redactada en el caso Chucki Seven; se apropió del sistema judicial; es el causante del prevaricato en contra de la Constitución vigente, que su propio gobierno dictó, cometido por la entidad que tenía la obligación de precautelar su estructura fundamental, la estructura del Estado y los procedimientos para su modificación.

Si se lanza como candidato a una reelección, podrá ser culpado ipso-facto por perjurio, ya que cuando asumió su tercer período, juró cumplir con lo que le impone la Constitución en cuanto al ejercicio de su cargo, pero con una reelección esta desacatando la Constitución que su propio gobierno redactó, pide una enmienda o más bien una reforma a la Constitución que había dicho que podría tener vigencia sin cambios por 300 años con el argumento que la “revolución no podía quedar inconclusa”  y si dice eso porque está consciente de la incapacidad de su movimiento político de formar nuevos líderes capaces de continuar los postulados.
Este señor se cree y hace creer a los ciudadanos, que él ha sido el fundador del país y de los privilegios que se supone que auspicia, pero antes, con gobiernos a los que tildan de conservadores, pelucones o neoliberales, la universidad también era gratuita; en escuelas y colegios fiscales se pagaba cifras irrisorias como matrícula; los hospitales eran también gratuitos. Y todo eso, con y sin petróleo, o con petróleo de 10 dólares/barril.

Pero se delata cuando ha adoptado el dialecto pelucón para hablar, pero ama los 4×4 de lujo, los aviones ejecutivos, parar siempre en Ginebra. Les gusta ser recibidos en los penthouses de New York y recibir doctorados honoris causa hasta por la defensa de la libertad de expresión a la que cada vez la ahogan más.
Ofende al sentido común que aquellos se hayan dispuesto sin mediar una mínima planificación para el desarrollo económico la friolera de dos cientos mil millones de dólares, de los que muchos pensamos que no tienen justificación ni auditoría, ni control del gasto público y que toda la obra pública ha sido ejecutada con enormes sobreprecios. Que buena parte de la bonanza y el circulante se debe al lavado de activos producto de la corrupción en el manejo de fondos públicos (30%).

Este fascista que se cree de izquierda va en decadencia, y gracias a sus discursos poco a poco cava su propia tumba.