martes, 14 de julio de 2015
martes, 7 de julio de 2015
Sistema Político Ecuatoriano
Esta parte del blog la dedicaré a una gran amiga, Vanessa Vinces, con su artículo escrito el 8 de Enero del 2015 quien expone su punto de vista del actual régimen en el que vivimos con palabras muy precisas y concretas.
|
E
|
n este ensayo detallaré a breves rasgos
mi opinión acerca del sistema político en el que vivimos actualmente en el país
el cual está al mando del Eco. Rafael Correa Delgado y que ha sido motivo de
mucha discusión tanto en el interior como en el exterior del país debido a sus
contradictorias situaciones suscitadas
en lo que va de su segundo periodo presidencial.
El Socialismo del “Buen Vivir” es como
se le ha denominado al sistema político que se utiliza en nuestro país, este
propone luchar por la democracia, soberanía, la justicia social, la diversidad
para así eliminar la opresión, la dominación, la desigualdad, la injusticia y
la miseria, impulsan un proceso revolucionario para crear una sociedad
incluyente, solidaria y equitativa promoviendo el bienestar común, el
desarrollo equitativo, la libertad basada en la justicia y la paz ya que a lo
largo de la historia esto no había sido excluido por la Republica terrateniente
y oligárquica y el Estado burgués.
El Socialismo del “Buen Vivir” se
identifica por la consecución del bienestar común y la felicidad de cada uno,
que no se logra mediante la acumulación de grandes riquezas, ni mediante una capacidad
de consumo excesivo, sino a través de la maximización de los talentos y las
capacidades personales y colectivas, del esfuerzo por aprender y superarse, del
disfrute de la presencia y del acompañamiento de los seres queridos y de la
existencia en armonía con la naturaleza, su reto fundamental era construir un
nuevo Estado orientado hacia el interés general, reparando las desigualdades
históricas a través de políticas específicas a favor de oportunidades.
Esa es la visión de la sociedad perfecta
que deseaban construir basada en el desarrollo de capacidades individuales y
colectivas, la justicia social, la armonía con la naturaleza, el bienestar y la
felicidad, constituyeron el punto de articulación entre las distintas
cosmovisiones y filosofías que sostienen el paradigma del “Buen Vivir”.
Y la pregunta es, ¿Por qué no se cumple
nada de lo que se propuso en campaña?
A criterio personal, me parece que el
Eco. Rafael Correa Delgado es un hombre muy capaz e inteligente, claro está que
quiso dar un cambio radical al país ya que él había palpado en carne propia
cada una de las falencias que existían en el país desde la independización de
la Republica hasta que el entró al mandato, y lo logró ya que han sido visible
muchas de las obras realizadas por el Primer Mandatario, en el primer periodo todo
marchó a la perfección, fue dedicado a las
reformas sociales como la vivienda, salud, educación, vialidad y la
inclusión social, es por eso que el pueblo ecuatoriano se sintió contento al ver que mucho de lo que había prometido se
había cumplido, es por eso que el mismo pueblo decide apoyarlo en su segundo
periodo creyendo que todo iba a seguir mejorando para beneficio del país, pero
nada de esto fue así, ya que le gustó tanto el poder que sus ideales revolucionarios
y de parabienes para el pueblo ecuatoriano fueron empañándose poco a poco, tal
como la herrumbre deteriora y corrompe al metal, así fue dañada su busca de
bienestar social, que se convirtió en una búsqueda de bienestar propio.
Poco a poco fueron desapareciendo todas
las políticas que profesaba el Socialismo del “Buen Vivir”, y la opresión que
existía anteriormente estaba de vuelta en nuestro país y adquiría fuerza a
pasos agigantados, día tras día fue extinguiéndose la democracia que era la
base de su revolución.
Siendo pragmáticos debemos coincidir
cuales son las tres las facetas con las que juega en la política el Eco. Rafael
Correa: Una faceta ideológica Castro-comunista que se ve claramente en su Plan
del Buen Vivir; una maquinaria de dominación fascista expuesta en sus acciones
autoritaristas y un clientelismo populista, sabatinas, propagandas que se
utilizan para captar la atención del pueblo y ocultar lo que sin éstas sería
obvio.
Ahora muchos se encuentran confundidos,
ya que mientras les parecen buenas las obras del gobierno, no son capaz de ver
que son el 30% más costosas, mientras las obras aparecen, la corrupción se
disfraza y la propaganda la disimula; la oposición es acusada de derechista
(liberal), pero la izquierda verdadera no sabe en qué mismo consiste la
ideología del gobierno.
El caudillo le falló a todos. Ya no hay
dinero para cumplir con la condición de fondos sine qua non; la confiscación de
propiedades para el reparto equitativo no se dió, a pesar del Plan Nacional del
Buen vivir 2007-2013; El mapa de la pobreza mejora solamente en las cifras
oficiales; el país será cada vez más extractista de productos primarios; El
caudillismo impidió la formación de líderes y los supuestos de la planificación
serán difíciles de cumplir. La constitución en la que se amparan para llevar
adelante la transformación hace agua y necesita modificaciones cada vez
mayores.
Para apreciación personal, Rafael Correa
practica un régimen político de autoritarismo competitivo que se caracterizan por tratar de someter de forma centralizada a todos los
poderes del Estado; es
una dictadura de facto es decir que aunque está presente pasa desapercibida
para muchos, quiere imponernos su mal explicada forma de transformación de la
sociedad, a viva fuerza, y eso es peligroso.
A mi parecer, él ha acumulado una gran
serie de errores por los que tarde o temprano tendrá que responder, por ser la
única cabeza visible del gobierno. Abjuró la Constitución con la que fue
electo; defenestró y persiguió a los miembros del Congreso, para obtener una
mayoría dócil; está bajo sospecha de un delito imprescriptible por haber
aceptado que asalten un hospital; su gobierno ha falseado a verdad de los
sucesos del 30S, aunque lo que se tiene claro es que ordenó el asalto para
quitarse la sangre del ojo y desquitarse de mano ajena por el maltrato y el
irrespeto irrogado a su persona por parte de los policías sublevados;
protagonizó la mayor farsa judicial con jueces y fiscales a su favor, con su
abogado entregando la sentencia ya redactada en el caso Chucki Seven; se
apropió del sistema judicial; es el causante del prevaricato en contra de la
Constitución vigente, que su propio gobierno dictó, cometido por la entidad que
tenía la obligación de precautelar su estructura fundamental, la estructura del
Estado y los procedimientos para su modificación.
Si se lanza como candidato a una
reelección, podrá ser culpado ipso-facto por perjurio, ya que cuando asumió su
tercer período, juró cumplir con lo que le impone la Constitución en cuanto al
ejercicio de su cargo, pero con una reelección esta desacatando la Constitución
que su propio gobierno redactó, pide una enmienda o más bien una reforma a la
Constitución que había dicho que podría tener vigencia sin cambios por 300 años
con el argumento que la “revolución no podía quedar inconclusa” y si dice eso porque está consciente de la incapacidad de su movimiento político
de formar nuevos líderes capaces de continuar los postulados.
Este señor se cree y hace creer a los
ciudadanos, que él ha sido el fundador del país y de los privilegios que se
supone que auspicia, pero antes, con gobiernos a los que tildan de
conservadores, pelucones o neoliberales, la universidad también era gratuita;
en escuelas y colegios fiscales se pagaba cifras irrisorias como matrícula; los
hospitales eran también gratuitos. Y todo eso, con y sin petróleo, o con
petróleo de 10 dólares/barril.
Pero se delata cuando ha adoptado el
dialecto pelucón para hablar, pero ama los 4×4 de lujo, los aviones ejecutivos,
parar siempre en Ginebra. Les gusta ser recibidos en los penthouses de New York
y recibir doctorados honoris causa hasta por la defensa de la libertad de
expresión a la que cada vez la ahogan más.
Ofende al sentido común que aquellos se
hayan dispuesto sin mediar una mínima planificación para el desarrollo
económico la friolera de dos cientos mil millones de dólares, de los que muchos
pensamos que no tienen justificación ni auditoría, ni control del gasto público
y que toda la obra pública ha sido ejecutada con enormes sobreprecios. Que
buena parte de la bonanza y el circulante se debe al lavado de activos producto
de la corrupción en el manejo de fondos públicos (30%).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
